Maria Ines Carrizosa Castro ... mi abuela martha

El dia de ayer era mi último día en San Francisco antes de volver a casa y mientras me encontraba paseando con un par de colegas en Mission, recibí una llamada inesperada de mi tía para contarme que mi abuela martha había fallecido ... no puedo negar que me senti triste durante un tiempo porque me hubiera gustado ver nuevamente a mi abuela y darle un beso y un abrazo, pero por otra parte me sentia tranquilo de que había tenido la oportunidad de hablar con ella el fin de semana anterior y que a pesar de que su increible lucidez se comenzaba a decimar con los años, la abuela con lo que hablé ese día era la misma de siempre, contando historias de toda la familia y sobre todo tomando del pelo con una risa que el día de hoy resuena constantemente en mi cabeza.
A pesar de que voy a extrañar mucho a mi abuela hay algo que me tiene contento y es que ella no se murió en un hospital dado que ella los detestaba . Para ella los médicos y los hospitales eran algo que le producían terror, así que aunque lamento que se haya muerto súbitamente en la habitación solitaria donde vivía desde hace algunos años, creo que es mejor a que se hubiera muerto en una unidad de cuidados intensivos en un hospital Bogotano. Aparentemente, Mi abuela se fué de este mundo repentinamente de la misma manera en que vivió los últimos años de su vida: En su propio espacio, independiente, haciendo cada dia lo que quería hacer, sin dejar que nadie le dictara los términos en que debería vivir su vida de acuerdo a su edad. No me puedo imaginar una mejor manera de terminar este viaje terrenal que todos recorremos.
Yo siempre admiraré a mi abuela Martha. Es cierto que como todos los seres humanos tenía defectos (soy conciente que su relación con sus hijas no fué siempre la mejor). Pero tengo innumerables razones para admirarla. Como mencionaba anteriormente, siempre admiré la independencia de mi abuela. A pesar de que tenía mas de 80 años, vivía una vida autosuficiente, trabajando y administrando su dinero para pagar el arriendo, salir a comer a los restaurantes del barrio o tomar el bus y visitar a sus amigos y su familia, y por supuesto para tomarse una cerveza cada noche antes de acostarse :). Tambien admiro a mi abuela porque a pesar de las tragedias de su vida, no era un persona amargada, sino que por el contrario trataba de disfrutar cada momento y reirse de las situaciones cotidianas de su vida. ... y es que a mi abuela le toco lidiar con la muerte de su mamá, de su papá, de su esposo, de su hija mayor y de su hermano mayor. Y a pesar de todo, a pesar de que a veces estaba triste, no era un persona amargada.
También admiro y siempre recordare a mi abuela como "abuela". Cuando era niño en innumerables ocasiones mi abuelita venía a casa a cuidarnos y ella no solo hacía un muy buena trabajo de niñera; tambien era una de las mejores cuenteras que he conocido. Yo creo que me conozco de memoria la mitad de los cuentos de los hermanos Grimm, porque cada vez que mi abuela venia a cuidarnos nos deleitaba con una nueva historia repleta de aventuras, castillos, dragones, monstruos, reyes, princesas, brujas, hechizos, etc. Ella tenía un excelente memoria, pero tambien una increible capacidad de improvisación de tal forma que durante mis años de niñez escuche multiples versiones de el hombre que no conocia que era el miedo, rapunzel, caperucita roja y muchos otros mas. De hecho recordaba en este momento mi abuela contando un cuento cuyo nombre no recuerdo, en el cual uno de los personajes pedia "agua, agua o si no me muero". Tambien recuerdo cuando "luchabamos" con mi hermano y mi abuela escuchaba llantos, venía a la habitación y con una cara de desaprobación decía: "Un día de estos le va a hacer un daño al pelao!".
Años mas tarde en la casa de la 184, mi abuela venía todos los miércoles a visitarme y siempre llevaba un pan o un roscón que había comprado en la tienda de la esquina antes de llegar a casa. Ella le encantaba cuidar el jardín de esa casa, como si fuera el suyo propio. A veces pienso que era la manera de estar mas cerca de mi mamá, que ese entonces vivía en los Estados Unidos. Para mi abuela el miércoles continuo siendo un día de visitar a la familia, ya que después hizo lo mismo con mi hermano y con mis abuelos. Incluso en el último año, siguió visitando a mi tia en la 153.
Finalmente desde que vivo en Europa, disfrutaba mucho llamando a mi abuela y hablando con ella por un buen largo tiempo. Era una de las personas con los que mas hablaba por teléfono en Colombia y era una ventana para conocer que ocurria en el pais, en la ciudad, en el barrio y en la familia. Por otra parte ella siempre me llamaba cuando había alguna ocasión especial. Nunca olvidaré que este año, el día de mi cumpleaños me llamo insitentemente hasta que fué capaz de encontrarme y la alegria que tenía de haberme encontrado y felicitado....
Un beso abuelita, te quiero mucho.

4 Comments:
Que bonito In Memoriam de mi abuela. Comparto mucho de lo que escribió Juan. Desde los cuentos que son uno de los highlights de nuestra infancia hasta la admiración por la independencia y autosuficiencia (que claramente heredamos).
Me parece admirable que se tome el tiempo de sentarse y escribir esto, creo que es una gran forma de elaborar el duelo desde la distancia.
Y ahora si, se nos acabaron los abuelos.
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AlejoConvers, at 9:09 AM
Qué bonita manera de empezar a elaborar el duelo, Juanito.
Si bien nunca fui tan cercana, también guardo el recuerdo de una mujer encantadora. Me conmovía mucho que visitara a mis papás cada semana y luego también a Elisa. También admiré siempre su independencia a esa edad. Toda una lección.
Un abrazo a ti y a Alejo por la pérdida.
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Leo Convers, at 1:43 PM
Muy lindo texto sobre tu abuelita Martha, Juanito. Me sorprendió mucho la noticia y también me entristeció Pero todo lo que dices es cierto... se fue como ella siempre quiso, sin hacer ruido. Un abrazo solidario para ti , para Alejito y para tu padre. A los tres los quiso mucho.
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Elisa, at 5:55 PM
Muy bonito, Juan.
La descripción que haces de ella es excelente. Logras describir muy bien lo que fue ella siempre: simpática, dicharachera, hasta bromista. Pero siempre queriéndonos mucho y haciendo el esfuerzo por comunicarse con nostros a pesar de la distancia.
Muchas veces le dije muy sinceramente que ojalá yo llegara a su edad con la energía y la claridad mental que ella tenía. Y mira que se le dió la buena fortuna de morir antes de empezar a perder sus facultades metales (que ya empezaban a mostrar sigonos de decadencia).
Otra cosa muy exacta en tu descripción, es el fastidio por clínicas y médicos. Y murió en su ley. Si se sintió mal o algo así, nunca lo dijo. Siempre que uno le preguntaba contestaba con mucha alegría que se sintía perfectamente bien.
Y otra cosa que tambien le admiré es que no se quejaba de falta de plata. Su pequeña pensión le alcanzaba para todo. Hasta para hacerle regalitos a todo el mundo. Y siempre decía que tenía mucho trabajo... Porque aparentemente ella nunca dejó de hacer sus arreglos de modistería.
Seguramente ahora se encontrará con todos los seres queridos, incluyendo a mami...
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Amadeus, at 6:32 PM
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